Gracias
El 3 de octubre vivimos la primera edición del Congreso Antes del Sí en Bogotá. Gracias por hacerlo posible y por dejar que Dios hiciera su obra en cada historia.
«Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros.»
Filipenses 1,3
Tu vida no empieza cuando llegue alguien. Tu vida ya está sucediendo.
Gracias a cada soltero y soltera que llegó, incluso sin conocer a nadie, y se atrevió a quedarse, a conversar, a orar y a mirar su historia con verdad.
Gracias a los conferencistas y a los grupos musicales, a los psicólogos y voluntarios, a los emprendedores y restaurantes, al Gimnasio Vermont y a quienes nos apoyaron. Cada uno puso su don al servicio de los demás.
Y a los católicos solteros, una palabra: su soltería no es una sala de espera. Es un tiempo de gracia en el que Dios no está ausente, camina con ustedes, los forma y los prepara para la vocación a la que los llama.
A nuestra Iglesia de Bogotá
Gracias a la Vicaría Padre Misericordioso de Usaquén y a Monseñor Rafael María de Brigard Merchán.
Su apoyo, su confianza y sus ideas ayudaron a darle forma a este congreso. Gracias por mirar con ternura a los solteros, por acompañarlos con corazón de pastores y por recordarnos que en la Iglesia nadie camina solo.
Que el Padre misericordioso los bendiga y recompense su entrega.
«Cada uno tiene de Dios su propio don.»
1 Corintios 7,7
Gracias a quienes nos acompañaron
Esto apenas comienza.
Un mismo idioma y una misma fe, de Colombia al resto del mundo hispano.